Lograr
poseer una identidad netamente propia, y durante el intento se han de ocupar elementos
de una pasada dominación. Y ahora, con esta sociedad postmodernista y
globalizada ¿A quién le importa encontrar tal identidad? ¿Qué cultura se trata
de buscar? ¿América es sólo una pintura medieval de la evolución o un reflejo de
un espejo renacentista? A veces existe
el amor incondicional a la tierra, como cuando se leen las atrocidades cometidas
durante la colonización europea en América. En otras ocasiones, nacen fieles
patriotas como cuando Chile está en pantalla haciendo pases con una pelota. Y
para el resto de las cosas, sólo hay extranjeros de ésta. Luego como si nada,
se critica la dominación extranjera hacia los nativos. Sin embargo, ¿se tiene
conciencia de ser víctimas de un dominio peor? Al parecer, no. Se vende la
razón, se acepta cualquier cosa que trae el día de hoy el mercado y así se
pierde tan preciosa cultura. Entonces, ¿Cuál es la cultura americana? Muchas
respuestas y opiniones apuntan solo a
los pueblos naturales y una repulsión al europeo, mientras que una minoría
reconoce realmente su mestizaje. Tarde o
temprano América debía ser “descubierta euro centristamente”; y si no hubiera
sido así, América se llamaría China. El
continente causó un gran impacto a los que estaban al otro lado del océano.
Olaya Sanfuentes dice que “después de un viaje, nunca se es el mismo…
asimismo, el viaje es un fenómeno en la conformación de identidades” (Develando
el Nuevo Mundo; Chile, abril 2014). Es decir, cuando Europa conoció a
América ambos cambiaron rotundamente su personalidad al conocer al otro, y el
primero quedó maravillado [Cabe
destacar éste término pues que era el tema de todos los escritos al final de la
Edad Media, donde Europa se fascinaba con todo lo extranjero]. Antes que los conquistadores fueran quienes
fueron, también pasaron por cosas semejantes a los naturales de éste continente,
como afirma Nicolás Palacios en su libro Raza
chilena (Editorial Chilena; 1918) “Por numerosos retratos o descripciones que
conozco de los conquistadores de Chile, puedo asegurar que a lo sumo el diez
por ciento de ellos presentan signos de mestizaje con la raza autóctona de
España”. Entonces; si se mezcló la sangre de dos mundos increíblemente
distintos tanto aquí como donde el diablo
perdió el poncho ¿por qué no ocurrió lo mismo con la cultura? A lo mejor
este cruce de sangre llegó a un punto que se hizo a la fuerza, sin embargo
logró mezclarse, logró preservar lo mejor de ambos mundos, logró seguir viva
durante siglos. ¿Y la cultura? Se puede apreciar que una hegemonía física no
es nada con una intelectual. Es fácil imponer algo nuevo, aunque se muestre
primero su cara fea. Es asombroso ver que las personas más
globalizadas se crean uno más de los autóctonos, por ende ¿con qué lengua se le
habla mal a los europeos? Toda, o mejor dicho, la gran mayoría de
Latinoamérica nace tanto de la herencia del conquistador como del indígena;
casi no existen ni del primero ni del segundo por sí solos, solamente hijos.
Hijos que ya hace bastante tiempo no dependen ni de mamá ni papá; dicho así, ya
les tocó buscarse por separado, independizarse; aprender cosas nuevas por sí
mismos con ayuda de los padres; ilustrarse y el pelear por sus convicciones. De
aquí nacieron los héroes nacionales y un patriotismo inmaculadamente propio. ¿Y ahora qué hay? De la mano con el punto
anterior, hay que ser realistas. En los tiempos de hoy, si dices que eres
patriota quiere decir que le tirabas flores a Pinochet o tienes unas fasces [Consistían en 30 varas que
representaban a cada curia y esta eran unidas con un cuero; durante el Imperio
Romano. Luego se convirtió en símbolo del fascismo] tatuada en tu espalda. En
los tiempos de hoy, el comunismo está de
moda; en los tiempos de hoy, jamás existió un comunismo tan raro, en que se
habla de ser un indio pero uno postmodernista, donde en las culturas nativas
está el negocio. Continuando con la temática de Nicolás
Palacios “…además del alcoholismo, existe otro modo de bastardear y aun de
destruir una raza, el cual se quiere implantar en Chile y al que es
necesariamente oponerse con la misma energía con que se combate aquel vicio…y
prever las funestísimas consecuencias que su realización acarrearía inevitablemente
el porvenir de nuestra raza” (Raza chilena; Editorial Chilena; 1918). Contingentemente,
aquel dominio llamado globalización [Proceso histórico de unificación mundial en
los ámbitos político, económico, social, cultural y tecnológico, que ha convertido al globo en un lugar cada vez más
relacionado. Fuente: http://www.significados.com/globalizacion/], es aquel que bastardea
la cultura.
Ésta sociedad
postmodernista mata a uno de los mencionados padres anteriormente; la
diferencia que ahora es un traidor que viene desde el norte; el cual llega e
invita a la sociedad a un McDonald, le regala un producto Apple y la lleva a
pasear al mundo de Hollywood. ¿Qué le espera a la humanidad si se le está
haciendo una dominación hipnotizada? ¿Qué será de la diversidad cultural del
mundo, algo tan hermoso de admirar por lo que son? Antes del siglo
pasado, ya existía la identidad de cada país americano; ese patriotismo nacido
desde la lejanía europea y la resistencia de esta casa, que mostraba como se
hizo una exitosa versión americana de lo europeo de cosas las cuales los
aborígenes no sabían que eran capaces hasta que se las enseñaron y nació la
gente de moderna, que recopiló la historia de aquellos padres. Todo ese
esfuerzo tardó décadas de dedicación que dieron un rico fruto, hasta que
llegaron los postmodernistas e hicieron que ese “todo” haya
sido en vano. Sin embargo, si se reestablece la meta de nuevamente hacer una
versión propia como se solía hacer, llegaría El Segundo Renacimiento. Naturalmente, la gente de hoy prefiere
tragarse lo que le echan en la boca sin masticarlo y sin saber si es comestible
o un veneno que los mata por dentro, lenta e incrédulamente.
Algo para reflexionar...
"El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad"-Santo Tomás de Aquino, de Carlo Crivelli
domingo, 27 de diciembre de 2015
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