Algo para reflexionar...

Algo para reflexionar...
"El estudioso es el que lleva a los demás a lo que él ha comprendido: la verdad"-Santo Tomás de Aquino, de Carlo Crivelli

domingo, 27 de diciembre de 2015

Los hijos de un mismo padre y mi hermano traidor (Ensayo sobre la identidad Latinoamericana)

  Lograr poseer una identidad netamente propia, y durante el intento se han de ocupar elementos de una pasada dominación. Y ahora, con esta sociedad postmodernista y globalizada ¿A quién le importa encontrar tal identidad? ¿Qué cultura se trata de buscar? ¿América es sólo una pintura medieval de la evolución o un reflejo de un espejo renacentista?  A veces existe el amor incondicional a la tierra, como cuando se leen las atrocidades cometidas durante la colonización europea en América. En otras ocasiones, nacen fieles patriotas como cuando Chile está en pantalla haciendo pases con una pelota. Y para el resto de las cosas, sólo hay extranjeros de ésta. Luego como si nada, se critica la dominación extranjera hacia los nativos. Sin embargo, ¿se tiene conciencia de ser víctimas de un dominio peor? Al parecer, no. Se vende la razón, se acepta cualquier cosa que trae el día de hoy el mercado y así se pierde tan preciosa cultura. Entonces, ¿Cuál es la cultura americana? Muchas respuestas y opiniones  apuntan solo a los pueblos naturales y una repulsión al europeo, mientras que una minoría reconoce realmente su mestizaje.  Tarde o temprano América debía ser “descubierta euro centristamente”; y si no hubiera sido así, América se llamaría China.  El continente causó un gran impacto a los que estaban al otro lado del océano. Olaya Sanfuentes dice que “después de un viaje, nunca se es el mismo… asimismo, el viaje es un fenómeno en la conformación de identidades” (Develando el Nuevo Mundo; Chile, abril 2014). Es decir, cuando Europa conoció a América ambos cambiaron rotundamente su personalidad al conocer al otro, y el primero quedó maravillado [Cabe destacar éste término pues que era el tema de todos los escritos al final de la Edad Media, donde Europa se fascinaba con todo lo extranjero].  Antes que los conquistadores fueran quienes fueron, también pasaron por cosas semejantes a los naturales de éste continente, como afirma Nicolás Palacios en su libro Raza chilena (Editorial Chilena; 1918) “Por numerosos retratos o descripciones que conozco de los conquistadores de Chile, puedo asegurar que a lo sumo el diez por ciento de ellos presentan signos de mestizaje con la raza autóctona de España”. Entonces; si se mezcló la sangre de dos mundos increíblemente distintos tanto aquí como donde el diablo perdió el poncho ¿por qué no ocurrió lo mismo con la cultura? A lo mejor este cruce de sangre llegó a un punto que se hizo a la fuerza, sin embargo logró mezclarse, logró preservar lo mejor de ambos mundos, logró seguir viva durante siglos. ¿Y la cultura?   Se puede apreciar que una hegemonía física no es nada con una intelectual. Es fácil imponer algo nuevo, aunque se muestre primero su cara fea.  Es asombroso ver que las personas más globalizadas se crean uno más de los autóctonos, por ende ¿con qué lengua se le habla mal a los europeos?  Toda, o mejor dicho, la gran mayoría de Latinoamérica nace tanto de la herencia del conquistador como del indígena; casi no existen ni del primero ni del segundo por sí solos, solamente hijos. Hijos que ya hace bastante tiempo no dependen ni de mamá ni papá; dicho así, ya les tocó buscarse por separado, independizarse; aprender cosas nuevas por sí mismos con ayuda de los padres; ilustrarse y el pelear por sus convicciones. De aquí nacieron los héroes nacionales y un patriotismo inmaculadamente propio.   ¿Y ahora qué hay? De la mano con el punto anterior, hay que ser realistas. En los tiempos de hoy, si dices que eres patriota quiere decir que le tirabas flores a Pinochet o tienes unas fasces [Consistían en 30 varas que representaban a cada curia y esta eran unidas con un cuero; durante el Imperio Romano. Luego se convirtió en símbolo del fascismo] tatuada en tu espalda. En los tiempos de hoy, el comunismo está de moda; en los tiempos de hoy, jamás existió un comunismo tan raro, en que se habla de ser un indio pero uno postmodernista, donde en las culturas nativas está el negocio.  Continuando con la temática de Nicolás Palacios “…además del alcoholismo, existe otro modo de bastardear y aun de destruir una raza, el cual se quiere implantar en Chile y al que es necesariamente oponerse con la misma energía con que se combate aquel vicio…y prever las funestísimas consecuencias que su realización acarrearía inevitablemente el porvenir de nuestra raza” (Raza chilena; Editorial Chilena; 1918). Contingentemente, aquel dominio llamado globalización [Proceso histórico de unificación mundial en los ámbitos político, económico, social, cultural y tecnológico, que ha convertido al globo en un lugar cada vez más relacionado. Fuente: http://www.significados.com/globalizacion/], es aquel que bastardea la cultura.
  Ésta sociedad postmodernista mata a uno de los mencionados padres anteriormente; la diferencia que ahora es un traidor que viene desde el norte; el cual llega e invita a la sociedad a un McDonald, le regala un producto Apple y la lleva a pasear al mundo de Hollywood. ¿Qué le espera a la humanidad si se le está haciendo una dominación hipnotizada? ¿Qué será de la diversidad cultural del mundo, algo tan hermoso de admirar por lo que son?   Antes del siglo pasado, ya existía la identidad de cada país americano; ese patriotismo nacido desde la lejanía europea y la resistencia de esta casa, que mostraba como se hizo una exitosa versión americana de lo europeo de cosas las cuales los aborígenes no sabían que eran capaces hasta que se las enseñaron y nació la gente de moderna, que recopiló la historia de aquellos padres. Todo ese esfuerzo tardó décadas de dedicación que dieron un rico fruto, hasta que llegaron los postmodernistas e hicieron que ese “todo”  haya sido en vano. Sin embargo, si se reestablece la meta de nuevamente hacer una versión propia como se solía hacer, llegaría El Segundo Renacimiento. Naturalmente, la gente de hoy prefiere tragarse lo que le echan en la boca sin masticarlo y sin saber si es comestible o un veneno que los mata por dentro, lenta e incrédulamente.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario